Niegan habitantes de la sierra de Valparaíso haber recibido apoyo de Iris Aguirre






El pasado 30 de octubre, la diputada local de Zacatecas, Iris Aguirre, publicó en la red social de Facebook una fotografía en la que presume haber entregado malla ciclónica a los habitantes de las comunidades indígenas de Valparaíso, Zacatecas.

Según la legisladora de Encuentro Social, la malla ayudaría a los comuneros a terminar con los delitos de violación sexual que, de manera constante, sufren niñas y mujeres de la zona serrana.

“Ellos lo que me comentan es que, en sus territorios, en la sierra de Valparaíso, han tenido aproximadamente cuatro violaciones a niñas”, dijo la diputada local Iris Aguirre.

Sin embargo, en Valparaíso a poco más de dos horas de la capital de Zacatecas, aseguran que la fotografía que presumió la diputada no es de ese municipio.

“La publicación que hizo no corresponde a la realidad de lo que es nuestro municipio, nosotros no tenemos comunidades indígenas dentro de nuestro territorio para empezar”, señaló Gerardo Cabral, presidente Municipal de Valparaíso.

Según el presidente municipal, a la fecha en Valparaíso no hay una sola denuncia por violación sexual en sus 247 comunidades, incluso en aquellas que limitan con el estado de Durango.

“No tenemos todavía nosotros ninguna denuncia de ese tipo, en ninguna de las comunidades que se encuentran en los límites con las zonas indígenas con Durango”, enfatizó Gerardo Cabral, presidente municipal de Valparaíso.

En las zonas rurales de Valparaíso donde se asienta la población indígena, nadie ha visto a la diputada y tampoco han recibido algún tipo de apoyo.

“¿Ha venido hasta esta zona alguna diputada para entregar apoyos?, No. ¿Sabe usted, ha escuchado que haya violaciones sexuales a las mujeres aquí?, No, la verdad no”, dijo Guadalupe Pizaña, indígena residente en Valparaíso.

El material básico para la elaboración de las viviendas en las zonas indígenas y rurales de Valparaíso es a base de pedacería de madera, igualmente ellos levantan sus cercas con palos y alambre.

“No, no resuelve nada, no es bien visto cercar la casa para que no haya este tipo de violaciones”, enfatizó el indígena Isidro.

Los habitantes de la sierra señalaron que no es frecuente los delitos de violación sexual en sus comunidades.

“A veces mi papá, nada más así se peleaba a veces y toma, y no más. Pero problemas de violación sexual, que abusen de ellas, no”, señaló la mujer indígena María Luisa.

Según datos del Consejo Estatal de Población, Zacatecas tiene una población flotante de alrededor de 3 mil indígenas dispersos en por lo menos 30 municipios.